La mujer debe disfrutar de su sexualidad como una parte muy gratificante de su vida. La practica sexual es saludable en todos sus aspectos, aumentando la autoestima, la satisfacción
y la calidad de vida de quienes la practican.
La sexualidad femenina es rica y variada, responde al estímulo
de todos los sentidos y tiene amplias zonas erógenas, desde el cuello a la rodilla todo puede ser fuente de placer.
Sin embargo con frecuencia la mujer encuentra barreras para el pleno desarrollo de su sexualidad.
Cuando surgen los problemas como disminución o falta de deseo, dificultad para el orgasmo etc...la mujer aparece a veces confusa con la causa y no sabe que hacer o donde acudir. Muchas veces su médico tampoco conoce bien el problema o no se encuentra cómoda/o con esos temas.
Esto hace que los problemas no se solucionen y puedan terminar en crisis de pareja.
La mujer necesita en general una excitación previa para llegar al orgasmo, y su pareja muchas veces no lo sabe o no lo quiere saber. Algunos obsoletos siguen pensando en el papel de la mujer como madre sumisa, que ya no forma parte de la realidad actual.
También algunas mujeres se exigen el ser capaz de satisfacer todos los deseos sexuales de su pareja.
Además, cuando se juntan el trabajo con la casa o los niños, se limitan las oportunidades para la intimidad y disfrute sexual.
El querer tener sentimientos antes de participar en el juego amoroso es una característica de la sexualidad femenina, pero tampoco debe renunciar a una relación basada en la mutua satisfacción sexual.
Explorar las distintas variedades sexuales es válido y divertido, pero ambos deben estar de acuerdo en ello.
Pretendemos ayudaros con información y tratamientos médicos efectivos a mejorar vuestra sexualidad, a veces lo más fácil se hace difícil.
|